TRASPLANTE RENAL

 

¿Por qué son necesarios los trasplantes de órganos?

El trasplante es para determinados pacientes la única oportunidad para continuarcon vida (hígado, corazón o pulmón), mientras que para otros (riñón) es la mejoralternativa de tratamiento.

 

En principio, se pueden trasplantar los órganos sólidos (riñones, hígado, corazón, pulmones y páncreas), y se pueden trasplantar huesos, válvulas cardíacas, intestino, vasos sanguíneos y córneas.

 

¿Qué es la donación de órganos?

La donación es un acto generoso, altruista y solidario por el cual una persona, manifiesta la voluntad que, a partir del momento en que fallece, cualquier parte de su cuerpo apta para el trasplante pueda ser utilizada para ayudar a otras personas.

 

 

¿Por qué es necesaria la donación de órganos?

Sin donación no hay trasplante. Esto quiere decir que, conjuntamente con el trabajo de los profesionales implicados en el proceso de obtención de órganos para trasplante, el donante es el elemento esencial del mismo.

 

¿Circunstancias de la donación?

La extracción de órganos humanos procedentes de donante vivo (riñón o hígado) o de donante cadáver se realiza únicamente con el propósito de favorecer la salud o las condiciones de vida de su receptor, sin perjuicio de las investigaciones que puedan realizarse adicionalmente.

 

En todo caso, el uso de órganos humanos debe respetar los derechos fundamentales de la persona y los postulados éticos de la investigación biomédica.

 

Certificación de hospitales para trasplante.

Para poder donar los órganos, el paciente debe morir en un hospital que disponga de un programa de obtención de órganos para trasplante, autorizado por las autoridades sanitarias, y los recursos logísticos, técnicos y humanos necesarios para realizarlo.

 

El Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA) y el Consejo General de Salud autorizarán expresamente los centros hospitalarios que pueden realizar la extracción de los órganos para trasplante. La autorización determinará a quién corresponde dar la conformidad para cada intervención.

 

El CENATRA publica el listado de centros hospitalarios acreditados y autorizados para la extracción de órganos en donantes vivos y de órganos y tejidos en fallecidos y la realización del trasplante.

 

La Normatividad de todos los procesos de Trasplante se rigen en los lineamientos que se encuentran en la Ley General de Salud de México.

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Comprobación y certificación de la muerte

La muerte del individuo debe certificarse tras la confirmación del cese irreversible de las funciones cardiorrespiratorias o del cese irreversible de las funciones encefálicas esto último llamado muerte cerebral.

 

¿Cómo hacerse donante de órganos?

Cuando una persona se plantea en vida donar sus órganos y tejidos con el fin de salvar la vida de otras personas, lo primero y más importante que ha de hacer es comunicar su decisión al entorno familiar más próximo, ya que es a ellos a quienes en un futuro se consultará la posibilidad de la donación de órganos y tejidos después de la muerte. De ellos se espera que respeten la voluntad de quien ha fallecido.

 

 


Tipos de donante

 

Donante vivo

 

La Normatividad de todos los procesos de Trasplante se rigen en los lineamientos que se encuentran en la Ley General de Salud de México.

 

Se considera donante vivo a aquella persona que efectúa la donación en vida de aquellos órganos, o parte de los mismos, siempre que la extracción sea compatible con la vida y cuya función pueda ser compensada por el organismo del donante de forma adecuada y segura.

 

La extracción de donante vivo debe cumplir los siguientes requisitos: El donante debe ser mayor de edad, gozar de plenas facultades mentales y de un estado de salud adecuado.

 

Debe tratarse de un órgano o parte de él, cuya extracción sea compatible con la vida y cuya función pueda ser compensada por el organismo del donante de forma adecuada y suficientemente segura.

 

El donante ha de ser informado previamente de las consecuencias de su decisión, y otorgar su consentimiento de forma expresa, libre, consciente y desinteresada.

 

No puede realizarse la extracción de órganos de personas que, por deficiencias psíquicas, enfermedad mental o cualquier otra causa, no puedan otorgar su consentimiento en la forma indicada. Tampoco puede realizarse la extracción de órganos a menores de edad, aun con el consentimiento de los padres o tutores.

 

El destino del órgano extraído es el trasplante a una persona determinada con el propósito de mejorar sustancialmente su pronóstico vital o sus condiciones de vida.

 

La extracción de órganos de donante vivo:

Se limita a situaciones con grandes posibilidades de éxito del trasplante. Es necesario un informe preceptivo del Comité de Ética y Trasplantes del hospital trasplantador. En ningún caso se pueden extraer ni utilizar órganos de donantes vivos cuando pudiera considerarse que media condicionamiento económico o de otro tipo, social o psicológico.

 

Para proceder a la extracción de órganos de donante vivo, el interesado debe otorgar por escrito su consentimiento expreso ante Notario Público y aprobación de cada centro hospitalario que realice el trasplante y aprobación del CENATRA y el Consejo General de Salud.

 

La extracción de órganos procedentes de donantes vivos sólo puede realizarse en los centros hospitalarios expresamente autorizados para ello por la autoridad certificadora correspondiente.

 

Donante cadáver

 

Se considera donante cadáver a aquella persona fallecida, cuyos órganos son potencialmente válidos para el trasplante y en vida no hubiera dejado constancia expresa de su oposición a la donación.

 

La obtención de órganos para trasplante procedentes de donante cadáver puede realizarse siempre que se cumplan los siguientes requisitos:

 

La persona fallecida ha dejado constancia expresa de su decisión, una vez muerta, a la extracción de sus órganos. Cuando se trata de menores de edad o personas incapacitadas, la disposición puede hacerse constar por quienes hubieran ostentado en vida de aquéllos su representación legal.

 

La extracción de órganos de fallecidos sólo puede hacerse previa comprobación y certificación de la muerte realizada por profesionales cualificados, y teniendo en cuenta las exigencias éticas, los avances científicos en la materia y la práctica médica generalmente aceptada.

 

Los citados profesionales deberán ser médicos, con cualificación o especialización adecuadas para esta finalidad, distintos de aquellos médicos que hayan de intervenir en la extracción o el trasplante y no estarán sujetos a las instrucciones de éstos.

 

La extracción de órganos procedentes de donantes cadáver sólo puede realizarse en los centros hospitalarios expresamente autorizados para ello por la autoridad de salud correspondiente.

 

¿Qué es un órgano?

Es aquella parte del cuerpo humano, constituida por diversos tejidos que mantienen su estructura, vascularización y capacidad para desarrollar funciones fisiológicas con un grado importante de autonomía y suficiencia. Se entiende por órganos: los riñones, el corazón, los pulmones, el hígado y el páncreas.

 

El precio de un órgano

Un órgano NO TIENE CONTRAVALOR ECONÓMICO. No se puede recibir compensación económica alguna por la donación de órganos. Tampoco se puede exigir al receptor precio alguno por el órgano trasplantado.

 

Distribución de los órganos generados para trasplante

La LEY GENERAL DE SALUD regula genéricamente la distribución de los órganos obtenidos para trasplante a partir de una persona fallecida o donador vivo.

 

La Normatividad se encuentra en los siguientes lineamientos: TITULO DECIMO CUARTO Donación, Trasplantes y Pérdida de la Vida que comprende los Artículos 313 al Artículo 345.

 

Información detallada en el siguiente enlace:

http://www.cenatra.salud.gob.mx/descargas/contenido/normatividad/Ley_General_Salud.pdf

 


El equipo de trasplantes

 

El equipo de trasplante se caracteriza por cumplir un papel fundamental: que el trasplante funcione. Cada profesional participa en una fase del proceso del trasplante desde la detección y seguimiento del potencial donante, pasando por la extracción del órgano, la localización del receptor, el trasplante y todo el seguimiento postrasplante.

 

Coordinador

El Coordinador tiene dos responsabilidades claves:

  •  Organizar todo el proceso de detección, mantenimiento y extracción de los órganos para trasplante.
  •  Contactar con el CENATRA o los Coordinadores Autónomos de Trasplante de los hospitales en el supuesto que sea necesario.

 

Cirujanos urólogos o Cirujanos de Trasplante.

El equipo de cirujanos del servicio de Trasplante realiza el trasplante y supervisa el funcionamiento del riñón antes, durante y después de la operación. Durante la estancia del paciente en el hospital realiza las correspondientes visitas de control.

 

Nefrólogos

Los nefrólogos de trasplante se relacionan con el paciente en todo el proceso anterior y posterior al trasplante.

 

Antes del trasplante:

  • Controlan la logística del trasplante.
  • Ordenan las pruebas de compatibilidad donante/receptor.
  • Facilitan información al receptor y su familia.

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Después del trasplante:

  • Controlan la recuperación en el hospital y en consultas externas.
  • Deciden qué medicación se debe administrar.
  • Supervisan las funciones del riñón a través de analíticas.
  • Facilitan información sobre la evolución del trasplante.
  • Es fundamental que el nefrólogo permanezca informado sobre cualquier cambio que se observe en el estado físico general por muy insignificante que pueda parecer. El diálogo y la comunicación con los profesionales médicos garantiza la confianza.

 

Enfermería

La enfermería de las unidades de trasplante renal es esencial en la atención y recuperación del paciente una vez se realiza el trasplante. Como funciones básicas destacan:

 

  • Aplica las instrucciones que prescribe el equipo médico de trasplante.
  • Informa al paciente de aspectos del funcionamiento de la unidad.
  • Planifica la logística de la sala.
  • Garantiza una estancia agradable en el hospital.
  • Orienta sobre nutrición, psicología y cuantos aspectos sean de interés del paciente.
  • Coordina las actividades del resto de personal sanitario.
  • Atiende cuantas necesidades aparezcan en la estancia en el hospital.

 

La asistente social

Su función es la de contactar con los servicios y personas preparadas para garantizar una buena integración social una vez vuelve a la vida diaria. Cualquier necesidad de transporte, ayuda en casa, escolar o laboral, puede ser solucionada por el asistente social. La mayoría de los hospitales disponen de este servicio.

 

NUTRIOLOGA

Siguiendo las órdenes del equipo médico, el dietista puede crear un plan personalizado de dieta para evitar el aumento de peso excesivo después del trasplante. Es muy normal que una vez trasplantado la sensación de apetito vaya en aumento y exista una sensación de euforia. Una nutrición adecuada facilita el buen funcionamiento del órgano trasplantado.

 

Psicólogo

El paciente o sus familiares pueden encontrar útil hablar sobre los sentimientos y emociones con un profesional antes y después de recibir el trasplante. La discusión sincera puede ayudar a superar la experiencia del trasplante y las consecuencias que de éste se derivan. Psicólogos o psiquiatras pueden ofrecer comprensión y apoyo en todo momento.

 


Criterios de selección

En la actualidad todas las unidades de trasplante renal tienen el mismo problema: el número de candidatos al trasplante es superior al de potenciales donantes. Por lo tanto es necesario realizar una selección de receptores entre todos los posibles candidatos incluidos en la lista de espera.

 

Los criterios de selección donante/receptor han sido definidos por las organizaciones de trasplante, las sociedades científicas y las unidades de trasplante de los hospitales autorizados.

 

La LEY GENERAL DE SALUD regula genéricamente la distribución de los órganos obtenidos para trasplante a partir de una persona fallecida o donador vivo.

 

La Normatividad se encuentra en los siguientes lineamientos: TITULO DECIMO CUARTO Donación, Trasplantes y Pérdida de la Vida que comprende los Artículos 313 al Artículo 345.

 

Información detallada en el siguiente enlace:

http://www.cenatra.salud.gob.mx/descargas/contenido/normatividad/Ley_General_Salud.pdf

 

Trámites de acceso

Una vez que las pruebas se han realizado y el estudio completado, el historial médico es presentado al Comité de Trasplante. Este comité está integrado por todos los profesionales implicados en la unidad de trasplantes.

 

La LEY GENERAL DE SALUD regula genéricamente la distribución de los órganos obtenidos para trasplante a partir de una persona fallecida o donador vivo.

 

La Normatividad se encuentra en los siguientes lineamientos: TITULO DECIMO CUARTO Donación, Trasplantes y Pérdida de la Vida que comprende los Artículos 313 al Artículo 345.

 

Información detallada en el siguiente enlace:

http://www.cenatra.salud.gob.mx/descargas/contenido/normatividad/Ley_General_Salud.pdf

 

Cuidados Trasplante Renal.

Para que el trasplante pueda realizarse y sea un éxito inmediato y prolongado, es imprescindible que el paciente en diálisis llegue en las mejores condiciones médicas.

 

La mayoría de las situaciones que pueden producirse durante este tiempo en lista de espera requieren la toma de decisiones que son responsabilidad del paciente.

 

Actividad física

La práctica de ejercicio físico de manera moderada y autorizada por los médicos responsables del trasplante es altamente recomendable. Reduce de manera considerable la aparición de factores de riesgo cardiovascular, como puede ser la hipertensión arterial.

 

Además, el ejercicio físico sirve para controlar el estrés; estimular la mente; reducir la grasa corporal; mantener el peso; incrementar la autoestima; potenciar la propia imagen corporal; disminuir la presión arterial; facilitar el sueño, y prevenir la diabetes.

 

Para practicar una actividad física es necesario que el paciente en lista de espera reciba la correspondiente autorización de su médico y esté suficientemente motivado.

 

Las personas con numerosos factores de riesgo de enfermedad cardiovascular y/o de más de 40 años deben realizar una prueba de esfuerzo y evaluación médica de manera obligatoria antes de iniciar un programa de ejercicios de mediana intensidad.

 

Nutrición

La nutrición es uno de los aspectos más importantes a cuidar por las personas en lista de espera para trasplante renal. No obstante, para todos los pacientes, es muy difícil seguir al cien por cien las normas dietéticas que los profesionales médicos prescriben.

 

Hablar de una correcta alimentación implica hablar de dieta equilibrada, es decir, de dieta adecuada en cantidades de alimento y proporcionada en nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del organismo.

 

Cambiar los hábitos de alimentación de toda la vida no es nada fácil, porque representa prescindir de ciertos placeres que son importantes o comer por obligación cuando no nos apetece.

 


Salud emocional

El estado de ánimo varía con el paso del tiempo. Unos días el buen humor y el optimismo están presentes. Otros el mal humor y la tristeza actúan. Es muy normal que aparezcan rasgos de ansiedad.

 

Los médicos de trasplante conocen perfectamente este síndrome y lo tratan habitualmente.

 

Para poder ayudar, hay que conocer la individualidad de cada paciente, conocer el antes y el después de llegar a la situación de la pérdida de salud.

 

Una persona estable emocionalmente, con un buen soporte familiar y apoyo constante del equipo que le cuida, se ajustará más fácilmente a la terapia y a la enfermedad que otra persona inestable e insegura.

 

Situación laboral

Todas las personas en lista de espera o trasplantadas deben conocer en profundidad todas las consideraciones de carácter laboral, fiscal y social que les afectan y en muchos casos pueden beneficiarles.

 

En la medida en que el estado físico y emocional de la persona lo permita, recomendamos que los pacientes permanezcan en activo desarrollando una actividad profesional.

 

Preoperatorio

Una vez el paciente llega al hospital, el médico responsable lo recibe en la unidad.

Esta función también puede realizarla el personal de enfermería.

 

El paciente debe informar del día de la última sesión de diálisis, por si es necesario realizar otra sesión. Normalmente este dato es preguntado por el médico en el momento en que realiza la llamada para trasplante, por si es necesario preparar una máquina.

 

Antes de ir hacia quirófano el paciente requiere de esos estudios:

  • Estudios de laboratorio en general y preoperatorios
  • Radiografía de tórax y electrocardiograma.
  • Visita con el anestesiólogo.
  • Baño previo a cirugía.
  • Rasurado de la zona quirúrgica.
  • Instalación de un catéter en una vena del brazo para extracción de muestra de sangre y administración de medicación.
  • Explicación por parte del equipo médico y de enfermería del proceso a seguir antes y después del trasplante.
  • Firma de la aceptación de la intervención y de los riesgos que de ella puedan derivarse.

 

El crossmatch o prueba cruzada

Es una prueba obligatoria antes de realizar cualquier trasplante renal y consiste en mezclar sangre del receptor con células del donante (generalmente linfocitos de la sangre, del bazo o de los ganglios linfáticos).

 

Su finalidad es comprobar si hay anticuerpos circulantes citotóxicos (capaces de matar las células vivas del donante) que podrían desencadenar rechazo hiperagudo.

 

Si dicha sangre no destruye las células del donante, el trasplante puede realizarse.

 

El crossmath puede ser negativo ((es decir abre las puertas al trasplante) o positivo (cierra las puertas al trasplante)

 


 

La Operación

 

Duración de la intervención

El trasplante de riñón tiene una duración media de 3 a 5 horas. En el transcurso de la misma se procederá a la implantación del nuevo riñón. La duración depende de la complejidad de dicho trasplante.

 

En un primer o segundo trasplante renal generalmente no se extirpan los riñones propios dañados, con lo que se añade al cuerpo el nuevo injerto. De este modo los riñones propios del receptor se dejan en su sitio y sólo en casos muy concretos se extirpan.

 

En determinados trasplantes es posible la sustitución de un riñón por otro en la zona lumbar. En estos últimos casos, la localización del injerto será la habitual del órgano.

 

 

 

Técnicas quirúrgicas

La técnica quirúrgica más usada para trasplantar el riñón es aquella que lo sitúa en la fosa ilíaca derecha (parte inferior externa derecha del abdomen).

 

Esta zona tiene la ventaja de su fácil acceso, tiene grandes vasos a los que se unen la arteria y vena del injerto, la vejiga está próxima, por lo que el conducto (uréter) que lleva la orina desde el riñón trasplantado a la vejiga se puede unir a ésta sin dificultad y porque está protegida por los huesos de la pelvis sobre los que se acomoda el riñón.

 

En el hospital

Terminado el trasplante y recuperado del efecto más inmediato de la anestesia, puede ser trasladado a la unidad de cuidados intensivos o a la unidad de trasplantes para controlar la frecuencia respiratoria, las pulsaciones, la tensión arterial y la temperatura. Además, se realiza un seguimiento muy estricto de la orina, tanto en cantidad como en calidad, se revisa el buen funcionamiento de la sonda y la evolución de la herida quirúrgica del abdomen.

 

Controles

Pasadas las veinticuatro horas de la intervención, el paciente se puede levantar de la cama y tomar alimentos sólidos. Una vez trasplantado, se recupera la capacidad de generar orina y las analíticas se van normalizando (urea, creatinina).

 

En la fase más inmediata del postoperatorio se realizan análisis de orina y sangre periódicos con fin de comprobar el buen funcionamiento del riñón. En determinados casos los nefrólogos pueden solicitar la realización de exploraciones específicas tales como radiografías, ecografías, biopsias de riñón o prueba de isótopos.

 

Medicación

La inmunosupresión es la terapia clave en el postrasplante. En algunos casos se empieza a dar antes del trasplante y se debe ajustar una vez el paciente ha recibido el órgano y de manera individualizada. Conjuntamente con los inmunosupresores se pueden suministrar otros fármacos asociados con el fin de evitar otro tipo de complicaciones.

 

En casa

Una vez que el paciente abandona la unidad de trasplante renal se inicia una de las fases más complicadas de todo el proceso: la vuelta a la normalidad y con ella la adaptación a la vida cotidiana. Fuera del hospital, el paciente deja de estar bajo control de la enfermería y el personal sanitario y pasa a ser responsable absoluto del seguimiento de las pautas del trasplante.

 

En esta fase surge una mezcla de alegría por la nueva situación y de intranquilidad ante lo que pueda ocurrir. El alta representa el final de un largo padecimiento y el comienzo de una nueva vida. Al ser dado de alta del hospital, el paciente pasa por un periodo de adaptación a su "nueva vida".

 

En principio se genera una sensación de desamparo. El personal de salud de las unidades de trasplante realiza un seguimiento de los pacientes con un órgano recién trasplantado.

 

Las atenciones y cuidados se multiplican y la sensación de estar protegido es absoluta.

 

Una vez el paciente regresa a casa, debe desarrollar una vida lo más normalizada posible.

 

A partir de este momento se debe cuidar más que nunca y sobre todo comunicar cualquier posible incidencia a los médicos que cuidan de él.

 

El reencuentro con familiares y amigos puede generar sentimientos de contradicción. Pero el paciente no debe preocuparse, poco a poco va a recuperar el tono y la sensibilidad con el entorno. Por esto, es importante iniciar de inmediato una progresiva adecuación al ritmo normal de vida.

 

El paciente siempre debe:

  • Seguir las instrucciones del equipo de trasplante.
  • Tomar la medicación a las horas indicadas.
  • Descansar las horas necesarias (7/8 horas).
  • Evitar la ingesta excesiva de alimentos y el sobrepeso.Por supuesto, no fumar.
  • No consumir alcohol.
  • Realizar ejercicio físico moderado.
  • Reiniciar la actividad laboral tan pronto sea posible y sus fuerzas lo permitan.
  • Acudir a todas las revisiones.
  • Confiar en el médico de trasplante.

 

Es muy importante en este momento el apoyo que pueda recibir de otras personas que han recibido un riñón y que han pasado por esta experiencia.

 

Cuando visite al médico en la consulta externa del hospital es muy útil que anote las posibles preguntas, observaciones o dudas que vaya a realizarle.

 

Sin un tratamiento especial que limite su actividad (inmunosupresión), el sistema inmunitario del cuerpo responde agresivamente contra un trasplante, del mismo modo que lo hace contra las infecciones.

 

Esta respuesta, que es conocida como rechazo, puede ocasionar la pérdida.

 


El rechazo

El rechazo es un fenómeno caracterizado por la respuesta inflamatoria del organismo del receptor frente al órgano o tejido trasplantado. Todas las personas poseemos unos mecanismos normales de defensa denominados sistema inmune. Dicho sistema nos protege contra las infecciones y los agentes extraños que penetran en nuestro organismo. Un órgano trasplantado es inmediatamente reconocido como ajeno a no ser que con determinados fármacos denominados inmunosupresores se delimite la capacidad del organismo del receptor de atacar y destruir aquellos elementos que le son extraños.

 

Tipos

El rechazo puede producirse en la misma mesa de quirófano (rechazo hiperagudo), durante los tres primeros meses postrasplante (rechazo agudo) y durante toda la vida del injerto (rechazo crónico).

 

Existen tres tipos principales de rechazo:

 

- Rechazo hiperagudo

Se desarrolla porque el receptor posee unas proteínas en el sistema inmunitario denominadas anticuerpos que reaccionan sobre las células que recubren los vasos sanguíneos del órgano trasplantado. Se manifiesta inmediatamente después de la intervención y en la actualidad es infrecuente.

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El rechazo hiperagudo supone la pérdida inmediata del injerto y se produce por la presencia en el organismo del paciente trasplantado de defensas contra el órgano trasplantado que ya existen antes de ponerse en contacto. La prueba del crossmatch sirve precisamente para calcular la posible aparición de rechazo hiperagudo en el órgano trasplantado.

 

Las causas principales del rechazo hiperagudo pueden ser un trasplante anterior fallido o bien una transfusión sanguínea, que ha actuado como una inmunización.

 

- Rechazo agudo

Suele manifestarse en los primeros cuatro meses después del trasplante. El rechazo agudo afecta en la actualidad a un 10-15% de pacientes dependiendo del órgano trasplantado y se debe a la intolerancia por el organismo del receptor al órgano trasplantado.

 

No obstante, gracias a la última generación de medicamentos inmunosupresores, se está disminuyendo su gravedad, siendo más leve y de mejor tratamiento y suele ser revertido en la gran mayoría de casos.

 

- Rechazo crónico

El rechazo crónico ocasiona el deterioro lento e irreversible de la función renal. Es consecuencia de varios factores que pueden lesionar de forma crónica y sostenida el injerto trasplantado.

 

Ocurre en algunos pacientes varios meses o años después del trasplante. Cuando se produce, suele tener una evolución lenta y puede provocar la pérdida del órgano trasplantado. La mayoría de ellos pueden evitarse o tratarse.

 

Síntomas

No están del todo definidos, pero pueden manifestarse a través de la presencia de malestar, fiebre, tos con o sin expectoración y fatiga. Gracias a los estudios periódicos cualquier rechazo agudo puede diagnosticarse antes de la aparición de los síntomas.

 

Determinados síntomas indican la posible presencia de rechazo en el órgano trasplantado. En caso de comprobarse cualquiera de estos síntomas lo primero que debe hacer el paciente es comunicárselo al médico responsable de su cuidado.

 

Los síntomas más habituales pueden ser:

 

  • Temperatura corporal superior a los 38º. La fiebre manifestada en estos primeros días puede ser un signo de rechazo del órgano trasplantado.
  • Síntomas de gripe: Conjuntamente con la fiebre pueden aparecer una sensación generalizada de no sentirse bien.
  • Tos con o sin expectoración: Puede ser síntoma de varias enfermedades infecciosas como bronquitis o neumonía. Es necesario consultar al médico.
  • Otros signos: Cualquier síntoma ha de ser conocido y valorado por los médicos del equipo de trasplante quienes decidirán en cada caso.
  • Disminución de la diuresis, hinchazón de pies.

 


Tipos de infecciones

 

Concepto

Las complicaciones más comunes son las infecciones y el rechazo. Un paciente puede perfectamente ser trasplantado y no sufrir ninguna infección. No obstante, esta situación es excepcional ya que la mayoría de los pacientes sufren al menos una infección una vez que reciben el órgano trasplantado.

 

Los fármacos inmunosupresores pueden favorecer la aparición de las denominadas infecciones oportunistas, las cuales se desarrollan, sobre todo, en personas que tengan sus defensas funcionando por debajo de la normalidad.

 

Pasadas las primeras semanas del trasplante, que es cuando se tienen las defensas más bajas, la probabilidad de aparición de este tipo de infecciones se equipara a la de los individuos sanos.

 

Siempre que aparezcan signos o síntomas de alerta, debemos avisar a nuestro médico, ya que las infecciones oportunistas pueden ser peligrosas si se detectan tardíamente.

 

Igualmente se recomienda un aislamiento de protección para el paciente de tres meses posterior al trasplante renal.

 

Sobrepeso

Dos son las cuestiones que más se agradecen una vez se recibe un trasplante renal: poder beber líquido y comer cualquier cosa.

 

Si bien al principio los médicos dejan un poco de margen al paciente para que disfrute de la buena mesa, es muy importante que, pudiendo comer de todo, controle el peso y sobre todo no empiece a sobrealimentarse o a tomar alimentos poco saludables que puedan provocar alteraciones excesivas de parámetros como el azúcar, el peso, la hipertensión, aumento del colesterol, etc.

 

Una de las figuras claves en la orientación del paciente trasplantado renal es la Nutrióloga quien, conjuntamente con los profesionales sanitarios, debe proporcionar una información asequible con el fin de comprender las nuevas necesidades que impone el trasplante desde un punto de vista nutricional.

 

El papel del dietista es fundamental en la educación de pacientes en el manejo de los sistemas de raciones / alimentos incluidos / excluidos para preparar la dieta día a día.

 

Tabaquismo

El tabaco es una adicción extraordinariamente dañina para el organismo del paciente trasplantado ya que contribuye a crear problemas de circulación en todo el organismo y pone en peligro el funcionamiento del trasplante y la vida del paciente.

 

En la población general, los fumadores tienen un riesgo relativo de padecer cardiopatía isquémica 2.5 veces superior a los no fumadores. También tienen más riesgo de sufrir un accidente vascular y vasculopatía periférica. Hay algunos estudios que demuestran que el tabaquismo se asocia a un aumento de eventos cardiovasculares, y que tiene una influencia negativa sobre la supervivencia del paciente.

 

Sedentarismo

Los profesionales del trasplante reconocen que la realización de ejercicio físico es fundamental para el equilibrio psicológico y como prevención de numerosas enfermedades postrasplante.

 

Numerosos estudios realizados en los últimos años han demostrado que el sedentarismo supone un factor de riesgo para el desarrollo de numerosas enfermedades crónicas.

 

Se ha comprobado que el llevar una vida físicamente activa produce numerosos beneficios tanto físicos como psicológicos para la salud.

 

Hipertensión

Hablamos de hipertensión cuando la presión arterial en un paciente trasplantado se establece como mínimo en 130/85. Si hubiera proteinuria los niveles deberían ser menores de 125/75 mmHg. La hipertensión arterial afecta entre un 70-85% de los pacientes con un riñón trasplantado.

 

La hipertensión en el trasplante renal se asocia a aumento de riesgo de padecer enfermedad cardiovascular, aumento de cardiopatía isquémica, aumento de muerte, aumento de nefropatía crónica del trasplante y está implicada en la supervivencia a largo plazo del injerto renal.

 

Diabetes

Los pacientes con diabetes mellitus son ya directamente población de alto riesgo cardiovascular. Se ha demostrado que el nivel de glicemia influye en la mortalidad cardiovascular tanto en diabéticos como en pacientes con intolerancia a la glucosa.

 

Cada vez son más los estudios que demuestran que la diabetes mellitus MAL CONTROLADA está asociada a un aumento de fallo del trasplante renal y a un aumento de mortalidad de los pacientes trasplantados renales, ya que el 30% de los pacientes que sufren un evento cardiovascular una vez trasplantados son diabéticos, mientras que solamente un 18% no lo sufren.

 

Colesterol

Existe una asociación significativa entre el aumento de colesterol total y la aparición de enfermedad cardiovascular, cosa que no se ha demostrado con el aumento aislado de triglicéridos. Así mismo, disminuir el colesterol total disminuye la muerte cardiovascular tanto en prevención primaria como en secundaria.

3.- Recomendaciones

Se recomienda, dentro de las posibilidades de cada uno, continuar con el ritmo habitual de trabajo y actividades sociales.

 


 

Práctica de deporte

Una vez el paciente recibe el alta, debe reiniciar su vida de manera paulatina.

 

Pasado el obligado periodo de convalecencia no debe existir ninguna limitación para la práctica de una actividad física moderada y siempre autorizada por el médico responsable del seguimiento del trasplante renal.

 

Se recomienda no realizar actividades deportivas de contacto como son futbol americano, karate, etc.

 

La práctica de ejercicio físico de manera regular y monitorizada produce numerosos beneficios tanto físicos como psicológicos para la salud del paciente trasplantado renal.

 

Disminuye el riesgo de padecer:

  • Mortalidad por enfermedades cardiovasculares.
  • Diabetes no insulinodependiente.
  • Ciertos tipos de cáncer (colon, mama).

 

Ayuda a mantener y mejorar:

  • El perfil de los lípidos en sangre (reduce los triglicéridos y aumenta el colesterol HDL).
  • El control del peso corporal.
  • La imagen personal.La fuerza y la resistencia muscular.La capacidad funcional para realizar otras actividades físicas de la vida diaria.
  • La estructura y función de las articulaciones, por lo que puede ser beneficiosa para la artrosis.
  • La calidad del sueño.
  • El manejo del estrés.
  • Los síntomas de la ansiedad y la depresión.
  • El entusiasmo y el optimismo.

 

Previene y/o retrasa:

  • El desarrollo de hipertensión arterial, y disminuye los valores de tensión arterial en hipertensos.

 

En la actualidad además de practicar ejercicio físico, es posible participar en competiciones deportivas a nivel nacional e internacional para pacientes trasplantados. En estas competiciones, es imprescindible la autorización del médico de trasplante para participar; se compite en deportes como el tenis, la natación, el atletismo o el ciclismo.

 

Alimentación

La realización de una dieta adecuada es muy importante para mantener la salud de cualquier persona, especialmente si está trasplantada. Existen una serie de normas genéricas para la dieta de un paciente trasplantado, aunque ésta debe tener siempre un carácter individualizado.

 

Servicios de nutrición:Contribuyen a orientar al paciente sobre con qué alimentos y con qué pesos de los mismos se va a conseguir la dieta indicada por el especialista. Son de vital importancia en el paciente trasplantado.

 

La vuelta al trabajo

El regreso a la actividad laboral debe ser orientada por el médico especialista y otorgada por el médico de cabecera. Es aconsejable que todas aquellas personas que puedan desempeñar una actividad laboral lo hagan si tienen acceso a la misma.

 

No existe un tiempo medio de convalecencia postrasplante. Depende de cada caso y del tipo de trasplante.

 

Es muy importante que se inicie la actividad laboral de forma paulatina. Desde el principio se puede realizar una jornada laboral normal y sólo se deberían prohibir aquellos trabajos que impliquen un esfuerzo físico muy intenso.

 

Actividad sexual, embarazo y contracepción

La actividad sexual puede reanudarse tras el alta hospitalaria del paciente, aunque debe consultarse con el especialista cada caso en concreto. El deseo sexual suele mejorar tras el trasplante y las mujeres recobran frecuentemente la menstruación y la fertilidad. Se recomienda utilizar, al menos durante un año, medidas de contracepción. Ello se debe a que la fuerte inmunosupresión recibida al inicio del trasplante podría causar alteraciones fetales.

 

Se recomienda que todas las pacientes trasplantadas pasen un control ginecológico rutinario anual.

 

Animales de compañía

Algunos de ellos pueden transmitir infecciones al paciente trasplantado, especialmente gatos y pájaros. Se recomienda no tener mascotas en casa. Dependerá de cada caso en particular.

 

De viaje

Una vez que el médico dé el alta al paciente y éste se encuentre en condiciones, puede realizar viajes. Sin embargo, hay determinados países que debe evitar por la posibilidad de contraer infecciones. Así, cuando exista la oportunidad de realizar un viaje, se debe informar al especialista, el cual indicará si éste es factible o no.

 

En otras ocasiones, se debe tomar cierta medicación preventiva de enfermedades de la zona.

 

La higiene

Todas las personas receptoras de un trasplante renal deben mantener medidas de higiene más estrictas que la población en general. Se recomienda mantener una buena higiene personal, con ducha diaria, utilizando jabones neutros. Es necesario secarse cuidadosamente los pliegues de la piel y entre los dedos.

 

El paciente no debe olvidar realizar un correcto cepillado de los dientes, después de cada comida, utilizando un cepillo suave, para evitar la irritación de las encías.

 

Puede utilizar también hilo dental. Se recomienda la visita periódica al dentista para evitar la inflamación de las encías o cualquier otra complicación.

 

 

 

Importante

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